Horacio Marín, presidente y CEO de YPF REUTERS/Agustín Marcarian
A escasas semanas de los comicios legislativos en Estados Unidos, el expresidente Barack Obama redobló su participación activa en actos proselitistas, visitando distritos electorales determinantes en Pensilvania, Michigan y Georgia.
Con un discurso enfocado en la defensa de los derechos civiles, la protección de la seguridad social y el fortalecimiento de la economía de las clases trabajadoras, Obama buscó inyectar entusiasmo entre los votantes jóvenes y sectores moderados indecisos.
Durante su intervención frente a miles de simpatizantes, el exmandatario alertó sobre la polarización política extrema y remarcó la importancia de la participación cívica en las urnas para definir el equilibrio legislativo en el Congreso.
Estrategas de ambos partidos reconocen el potente magnetismo del líder demócrata, cuya presencia en las campañas suele traducirse en un notable incremento en el registro y en la afluencia de votación anticipada.
La gira de Obama concluirá con una serie de encuentros en universidades públicas y centros comunitarios del cinturón industrial norteamericano antes del cierre formal de las campañas.